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ALIMENTACIÓN SANA V/S COMIDA CHATARRA



En Santiago de Chile, investigaciones realizadas en la Región Metropolitana determinó que el 66% de los menores come papas fritas o chocolates durante los recreos, y sólo un 6,9% prefiere los productos lácteos.

Junto al cuaderno de castellano, el libro de historia y la caja de lápices de colores, los niños llevan un paquete de papas fritas para el recreo y dinero para comprar un helado. Al día siguiente, cambian algunos cuadernos, pero no las papas fritas ni el helado.

Así transcurren los días y en la mochila brillan por su ausencia las frutas, flanes, yogures o leches, tal como sucede con la gran mayoría de los niños chilenos, según estableció un estudio efectuado en diciembre de 1999, en la Región Metropolitana por el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (Inta)

Los investigadores centraron su mirada en el poder de la publicidad en la formación de hábitos alimenticios de los niños, descubriendo una serie de costumbres que favorecen el surgimiento de niños más y más obesos.

Por ejemplo, el 80% de los niños recordó al menos un comercial de alimentos o bebidas que le agradaba especialmente, mientras que el 70% expresó su interés en probar nuevos productos que eran avisados por la televisión

La muestra estuvo integrada por 786 escolares, hombres y mujeres, que cursaban el primer ciclo de enseñanza básica -de primero a cuarto- y que pertenecían a todos los estratos socioeconómicos. A todos ellos se les consultó sobre los principales productos que ingerían en la colación, si estaban acostumbrados a comer a deshora, qué productos les gustaba más y cuáles eran sus comerciales preferidos. Al preguntarles a los niños qué alimentos adquirían con su dinero, el 66% dijo preferir las papas fritas, galletas, souflés, chocolates, helados y otros alimentos ricos en grasas saturadas. Luego venían las bebidas gaseosas y jugos con un 14,5%, y recién en tercer lugar estaban el yoghurt y la leche, con apenas un 6,9%. Estos datos ayudan a explicar la creciente epidemia de obesidad infantil.

El consumo de frutas es cada vez menos frecuente, por lo que creemos que en pocos años más tendremos niños con problemas de articulaciones y columna. Además, se adelantará la edad de aparición de las enfermedades cardiovasculares y subirán los niveles de colesterol.

El respeto por las horas de comida es uno de los puntos esenciales para mantenerse en el peso. En el estudio, más del 70% de los niños reconoció que comía a deshora, principalmente golosinas dulces y saladas.

Otro hábito que se ha perdido y que los especialistas recomiendan como más saludable, es comer pan con un agregado durante el recreo. Actualmente, sólo el 10% de los pequeños lleva un sandwich al colegio. Los expertos sugieren adquirir las calorías de diferentes comidas. Por ejemplo, las dos porciones diarias de pescados, carnes o legumbres que requiere un escolar, pueden sacarse de un trozo de ave y un plato de porotos, o bien de un bistec pequeño más una porción de atún. Los especialistas recalcan, además, la necesidad de que los menores realicen actividad física para quemar las calorías adquiridas, que en el caso de los escolares, debe ser de una hora diaria como mínimo.

Lo preocupante es que las instituciones educativas, no quieren sacar las máquinas expendedoras de gaseosas y papas fritas porque son una fuente de ingresos, ante estas circunstancias ya se están tomando medidas ante esta epidemia, van a limitar la venta de comida chatarra en los colegios, ya que para una cantidad enorme de chicos estadounidenses, el desayuno o el almuerzo salen de una máquina expendedora del colegio. Una lata de gaseosa, tal vez, que acompaña a una barra de chocolate o a unas papas fritas. Hoy, sin embargo, una creciente cantidad de estados se están ocupando del tema para tratar de limitar el aumento de la obesidad infantil. Decidieron para ello imponer estrictos límites a la venta de golosinas, gaseosas y bocaditos con grasa en las escuelas. Cerca de una docena de estados analizan la aprobación de leyes destinadas a no dejar funcionar a estas máquinas durante el horario de clases, a ordenar que no incluyan dulces o a imponer nuevos impuestos a las gaseosas para pagar con esos fondos sueldos de docentes y programas de desayunos. En California, por ejemplo, están a punto de aprobar una ley que prohibirá que en las escuelas primarias se vendan otras bebidas más que leche, agua o jugos. En Hawaii, los legisladores presionan ya, para que se eliminen las máquinas de gaseosas. Toda esta ola de leyes tienen su raíz en las últimas estadísticas sobre obesidad infantil que difundió el Centro para el Control y Prevención de las Enfermedades. Según advirtió este organismo este año, los adolescentes de hoy son tres veces más proclives a sufrir sobrepeso que hace 20 años, lo que lleva a muchos legisladores a tomar como blanco a la "comida chatarra" , sindicada responsable. "¿Qué se puede hacer cuando un chico ya está comiendo papas fritas y gaseosas a las ocho de la mañana?", observó Martha Escutia, una senadora que apoyó el proyecto de ley en California. La industria alimenticia asegura que los chicos necesitan hacer más ejercicio y no contar con menos opciones en las máquinas. Por otra parte, en las escuelas, las máquinas expendedoras son una importante fuente de dinero adicional. Aportan cientos de millones de dólares anuales para actividades extracurriculares. Algunas escuelas tienen docenas de máquinas en sus pasillos y llegan a recaudar hasta 50.000 dólares o más en comisiones. Y utilizan ese dinero para bandas escolares, centros de informática o viajes.

Como desean que todos estos programas continúen vigentes, las escuelas se oponen a todas estas restricciones. En muchos casos, la resistencia fue lo suficientemente fuerte como para frustrar o erradicar directamente todas estas medidas o al menos para postergarlas hasta que comience la próxima sesión legislativa.

El Departamento de Agricultura de EEUU trató de prohibir las ventas de golosinas y gaseosas en las escuelas hace más de dos décadas pero no pudo hacer realidad su deseo a raíz de la acción de una corte de apelaciones federal en 1983.

Para la industria alimenticia, le hecho de atribuir la culpa a un solo tipo de comida resulta demasiado simplista."No existen alimentos buenos y alimentos malos" declaró Chip Kunde, director del grupo Grocery Manufacturers of America. "Sólo existen dietas buenas y dietas malas". Algunos investigadores no están del todo de acuerdo y advierten que los chicos están comiendo más de todo, no sólo golosinas, y haciendo menos ejercicio. De hecho, sólo el 29 por ciento de los estudiantes asistieron en 1999 a clases diarias de gimnasia, en contraste con el 42 por ciento en 1991, según el Centro para el Control y Prevención de las Enfermedades, lo que les hace más difícil quemar las calorías adicionales que consumieron.
Video clip musical Shakira y Alejandro Sanz con unos kilos demas... son ellos???
Video clip, entrevista al Kinder del IRE 2006

6 Comments:

Anonymous José B. Cuevas Ramírez said...

Sin duda que el texto pone una nueva voz de alerta ante el "consumismo", que producto de la globalización, también ataca los hábitos alimenticios en especial de los más pequeños. Es una realidad que nuestro país está asimilando las costumbres de otros más acelerados e indiustrializados, quizá llamados de otra esfera, no como nosotros los tercer mundistas. Pongámos las pilas, y tomemos conciencia de la realidad que vivimos, y encaminemos a nuestros hijos, alumnos en general por una vida más sana, con el deporte integrado a sus vidas, y con habitos alimenticios más integrales.
José B. Cuevas Ramírez, Profesor EGB, Doñihue

12:53 p. m.  
Blogger maanmay said...

super interesante el artículo, pone en evidencia la calidad de alimentación de nuestros niños, y de nosotros mismos como adultos, preparamos siempre lo más fácil y rápido, ya que también corremos contra el tiempo, creo que se debiera hacer algo para crear conciencia en las personas sobre una alimentación sana y equilibrada, estamos haciéndole daño a nuestro futuro (hijos), y aún así no somos capaces de recapacitar.
Algunos padres ni siquiera se preocupan de preparar almuerzo para su hijo, ¿Para qué? si en el colegio les dan desayuno y almuerzo, y déjenme decirles que las minutas de algunos colegios dejan mucho que desear, no hay que olvidar que es un negocio, ¿que le importa al dueño de la empresa la cantidad de calorías, vitaminas, carbohidratos, etc. que lleve la minuta?, a él le interesa gastar poco para obtener más rentabilidad.

11:53 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

existen muchos niños en mi escuela que se encuentran con sobrepeso. Muchas veces los padres fomentan a que los mismos niños consuman productos poco nutritivos. Los colegios deberían tener un departamento que oriente a los padres y apoderados acerca de este problema y como podemos atacarlo. muy buen articulo y me parecio divertido el video....

reigoberto rodriguez
profesor colegio magallanes
x región chile

9:47 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

creo que basta con ver la foto para comprender el sentido del articulo, que bien que en esta pagina se mencione lo principal respecto a la salud: dejar la estupida moda de la comida chatarra. ojala los padres tomen mas conciencia respecto a esto, yo, qe aun no los tengo, me conformo con protestar contra Mc Caca cada vez que puedo. PabloAntirra.(anarcopunk)

10:02 a. m.  
Anonymous lortab said...

El nivel del colesterol está ligado a la dieta que llevamos, muchas personas cometemos el error de consumir muchas de las comidas chatarras que incrementan los niveles del colesterol. Para evitar problemas en nuestra salud debemos consumir una dieta sana con verduras que nos ayudarán a mejorar nuestra salud. Además se deben incluir en nuestra dieta el cromo, que es un mineral que ayuda a controlar los niveles del colesterol.

5:43 p. m.  
Anonymous jersey shore season 3 episode 2 said...

Grea tpost thanks

7:01 a. m.  

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